La Abadía del Monte Saint-Michel es el sitio turístico más visitado de Normandía. Esta "maravilla del mundo" se construyó entre los siglos XI y XVI.
Este importante lugar de peregrinación internacional debe su origen a Saint-Aubert, obispo de Avranches, quien, en el siglo VIII, habría visto aparecer al arcángel San Miguel.
La Abadía del Monte Saint-Michel ha sufrido varias reformas a lo largo de los siglos, y este conjunto arquitectónico comprende una iglesia prerrománica, una iglesia abacial y edificios conventuales románicos y góticos conocidos como «La Merveille» (La Maravilla). Transformada en prisión durante la Revolución Francesa y posteriormente durante el Segundo Imperio, la abadía fue confiada al Servicio de Monumentos Históricos en 1874. Desde 1969, una comunidad monástica mantiene allí una presencia espiritual permanente.
También vale la pena visitar el Museo Grévin. Ubicado a los pies de la Abadía, da vida a la construcción, la vida monástica y la historia general del Mont-Saint-Michel.


